Páginas

domingo, 10 de mayo de 2009

OTRA DE CELEBRACIONES

Es cierto que pasa el tiempo a una velocidad de vértigo. No hace aún diez años que nacía mi hija Gema, a los pocos días de jurar el cargo de concejal electo en junio de 1999 -ella es de julio- y hoy hace su Primera Comunión vestida de princesa de cuento de hadas. Tan alta y esbelta, tan graciosa, convertida en una mujercita. Cierto que pasa el tiempo, inexorable, ¿o somos nosotros los que pasamos y el tiempo siempre ha estado ahí parado, esperándonos, acechando desde una esquina, fumándose un habano?

Otros marcharon a Oporto a batallar y recordar que hace doscientos años se libró una dura contienda en la que miles de hombres inocentes perdieron la vida defendiendo... ¿qué? Se les olvidó la razón por la que luchaban.

En el primer brindis me acordaré de Antonio, pues sé que estimaba a aquella niña, hoy mujercita, a la que diez años atrás casi vió nacer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario